Rima LXV
[Poema: Texto completo]
Gustavo Adolfo Bécquer
Llegó la noche y no encontré un asilo;
¡y tuve sed!... Mis lágrimas bebí;
¡y tuve hambre! ¡Los hinchados ojos
cerré para dormir!
¡Estaba en un desierto! Aunque a mi oído
de las turbas llegaba el ronco hervir,
yo era huérfano y pobre... ¡El mundo estaba
desierto... para mí!
lunes, 28 de noviembre de 2011
Bécquer XLI
Rima XLI
[Poema: Texto completo]
Gustavo Adolfo Bécquer
Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o abatirme!...
¡No pudo ser!
Tú eras el Océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén
¡tenías que romperte o que arrancarme!...
¡No pudo ser!
hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!
[Poema: Texto completo]
Gustavo Adolfo Bécquer
Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o abatirme!...
¡No pudo ser!
Tú eras el Océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén
¡tenías que romperte o que arrancarme!...
¡No pudo ser!
hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!
lunes, 21 de noviembre de 2011
TEXTO DESCRIPTIVO DE LA REGENTA
De Pas no se pintaba. Más bien parecía enlucido. En efecto, su piel blanca tenía los reflejos del estuco. En las mejillas, un tanto avanzadas, bastante para dar energía y expresión característica al rostro, sin afearlo, había un ligero encarnado que a veces tiraba al color del sobrecuello y de las medias. No era pintura, ni el color de la salud, ni divulgador del alcohol; era el rojo que brota en las mejillas al calor de palabras de amor o de vergüenza que se pronuncian cerca de ellas, palabras que parecen imanes que atraen el hierro de la sangre. Esta especie de atasco también la causa el orgasmo de pensamientos del mismo estilo.
En los ojos del Magistral, verdes, con pintas que parecían polvo de rapé, lo más notable era la suavidad de liquen; pero en ocasiones, de en medio de aquella gordura pegajosa salía un resplandor punzante, que era una sorpresa desagradable, como una aguja en una almohada de plumas. Aquella mirada la resistían pocos; a unos les daba miedo, a otros asco; pero cuando algún audaz la sufría, el Magistral la humillaba cubriéndola con el telón carnoso de unos párpados anchos, gruesos, insignificantes, como es siempre la carne informe.
La nariz larga, recta, sin corrección ni dignidad, también era sobrada de carne hacia el extremo y se inclinaba como árbol bajo el peso de excesivo fruto. Aquella nariz era la obra muerta en aquel rostro todo expresión, aunque escrito en griego, porque no era fácil leer y traducir lo que el Magistral sentía y pensaba.
Los labios largos y delgados, finos, pálidos, parecían obligados a vivir comprimidos
por la barba que tendía a subir, amenazando para la vejez, aún lejana, entablar relaciones
con la punta de la nariz flexible. Por entonces no daba al rostro este defecto apariencias
de vejez, sino expresión de prudencia de la que toca en cobarde hipocresía y anuncia frío y
calculador egoísmo. Podía asegurarse que aquellos labios guardaban como un tesoro la
mejor palabra, la que jamás se pronuncia. La barba puntiaguda y revoltosa semejaba el
candado de aquel tesoro.
La cabeza pequeña y bien formada, de espeso cabello negro muy
recortado, descansaba sobre un robusto cuello, blanco, de fuertes músculos, un cuello de
atleta, proporcionado al tronco y extremidades del fornido masgistral, que hubiera sido en su
aldea el mejor jugador de bolos, el mozo de más partido; y a lucir entallada levita, el más apuesto vagabundo de Vetusta.
En los ojos del Magistral, verdes, con pintas que parecían polvo de rapé, lo más notable era la suavidad de liquen; pero en ocasiones, de en medio de aquella gordura pegajosa salía un resplandor punzante, que era una sorpresa desagradable, como una aguja en una almohada de plumas. Aquella mirada la resistían pocos; a unos les daba miedo, a otros asco; pero cuando algún audaz la sufría, el Magistral la humillaba cubriéndola con el telón carnoso de unos párpados anchos, gruesos, insignificantes, como es siempre la carne informe.
La nariz larga, recta, sin corrección ni dignidad, también era sobrada de carne hacia el extremo y se inclinaba como árbol bajo el peso de excesivo fruto. Aquella nariz era la obra muerta en aquel rostro todo expresión, aunque escrito en griego, porque no era fácil leer y traducir lo que el Magistral sentía y pensaba.
Los labios largos y delgados, finos, pálidos, parecían obligados a vivir comprimidos
por la barba que tendía a subir, amenazando para la vejez, aún lejana, entablar relaciones
con la punta de la nariz flexible. Por entonces no daba al rostro este defecto apariencias
de vejez, sino expresión de prudencia de la que toca en cobarde hipocresía y anuncia frío y
calculador egoísmo. Podía asegurarse que aquellos labios guardaban como un tesoro la
mejor palabra, la que jamás se pronuncia. La barba puntiaguda y revoltosa semejaba el
candado de aquel tesoro.
La cabeza pequeña y bien formada, de espeso cabello negro muy
recortado, descansaba sobre un robusto cuello, blanco, de fuertes músculos, un cuello de
atleta, proporcionado al tronco y extremidades del fornido masgistral, que hubiera sido en su
aldea el mejor jugador de bolos, el mozo de más partido; y a lucir entallada levita, el más apuesto vagabundo de Vetusta.
lunes, 14 de noviembre de 2011
lunes, 10 de octubre de 2011
Literatura del siglo XVIII.
El siglo XVIII en Europa se vive en general un periodo de crecimiento demográfico, mejora del nivel de vida, aumento del consumo… las ciudades están amuralladas y se cierran las puertas por las noches.
Las estructuras jurídicas de la sociedad siguen siendo muy semejantes a la de siglos anteriores: aumenta el valor del dinero y el número de nobles es aun muy importante.
Géneros literarios del s. XVIII
Géneros en verso:
La poesía lirica:
La poesía romántica comparte con otros géneros los temas y ambientes que caracterizan a este movimiento: el amor, la soledad, los motivos sobrenaturales, la libertad, etc.
En cuanto a las formas, la métrica se caracteriza por la polimetría, es decir, por el empleo de diversos tipos de versos y estrofas en un mismo poema. Asimismo, destaca por la revitalización de los metros populares, especialmente el octosílabo, y otros versos de arte menor.
Juan Meléndez Valdés, Nicasio Álvarez de Cienfuegos.
Poesía filosófica :
Aparecen los temas más gratos a los ilustrados: la amistad, la solidaridad, el bien común, etcétera.
Manuel José Quintana.
Poesía didáctica:
La poesía didáctica es un subgénero de la épica ( como la epopeya), cuya definición no se concibe por su forma, sino por su finalidad: su misión específica es instruir. Su objeto no es el mito o las hazañas heroicas, sino la "verdad" ("Philosophia, Astrologia, Georgica et his similia"). Por otra parte, al igual que la épica, también se escribía en hexámetros, verso de ritmo sencillo, que permitía memorizar fácilmente (aún más que la prosa) las diferentes enseñanzas.
Las fábulas de Iriarte y Samaniego
La comedia y la tragedia :
La comedia es un género dramático que se caracteriza porque sus personajes protagonistas se ven enfrentados a las dificultades de la vida cotidiana y por eso ellos enfrentan las dificultades haciendo reír a las personas o a su "público", movidos por sus propios defectos hacia desenlaces felices donde se hace escarnio de la debilidad humana. La comedia se origina en el mundo griego, pero se va desarrollando a lo largo del medievo y la edad moderna, hasta llegar a nuestros días.
La tragedia es una forma dramática cuyos personajes protagónicos se ven enfrentados de manera misteriosa, inexpugnable e inevitable contra el destino o los dioses, moviéndose casi siempre (recordemos la "Orestiada" de Esquilo que tiene una reconciliación al final) hacia un desenlace fatal por una fuerza ciega, la fatalidad, el sino, el hado o fatum, en anunciado siempre por diversos oráculos. Su etimología deriva de la palabra griega τράγος /"Trágos "/, es decir, macho cabrío. La traducción más habitual es «canto del macho cabrío», debido a que los actores que las interpretaban vestían atuendos de piel de cabra, aunque algunos eruditos mantienen la antigua etimología «canto en el sacrificio de un macho cabrío», por su relación con antiguos sacrificios rituales.1
Leandro Fernández de Moratín.
Géneros en prosa:
el ensayo :
Algunas de las condiciones que debe satisfacer el ensayo literario es la variedad y libertad temática. El tema literario corresponde más a un problema de forma que de fondo.
Jovellano, Feijoo.
la novela :
Una novela es un relato de lo que les sucede a ciertas personas en cierto lugar, tiempo y circunstancias. Así que los tres elementos constituyentes de una novela son: ACCIÓN (lo que sucede), CARACTERES (las personas) y AMBIENTE (el escenario, la época, la atmósfera).
Cadalso.
Las estructuras jurídicas de la sociedad siguen siendo muy semejantes a la de siglos anteriores: aumenta el valor del dinero y el número de nobles es aun muy importante.
Géneros literarios del s. XVIII
Géneros en verso:
La poesía lirica:
La poesía romántica comparte con otros géneros los temas y ambientes que caracterizan a este movimiento: el amor, la soledad, los motivos sobrenaturales, la libertad, etc.
En cuanto a las formas, la métrica se caracteriza por la polimetría, es decir, por el empleo de diversos tipos de versos y estrofas en un mismo poema. Asimismo, destaca por la revitalización de los metros populares, especialmente el octosílabo, y otros versos de arte menor.
Juan Meléndez Valdés, Nicasio Álvarez de Cienfuegos.
Poesía filosófica :
Aparecen los temas más gratos a los ilustrados: la amistad, la solidaridad, el bien común, etcétera.
Manuel José Quintana.
Poesía didáctica:
La poesía didáctica es un subgénero de la épica ( como la epopeya), cuya definición no se concibe por su forma, sino por su finalidad: su misión específica es instruir. Su objeto no es el mito o las hazañas heroicas, sino la "verdad" ("Philosophia, Astrologia, Georgica et his similia"). Por otra parte, al igual que la épica, también se escribía en hexámetros, verso de ritmo sencillo, que permitía memorizar fácilmente (aún más que la prosa) las diferentes enseñanzas.
Las fábulas de Iriarte y Samaniego
La comedia y la tragedia :
La comedia es un género dramático que se caracteriza porque sus personajes protagonistas se ven enfrentados a las dificultades de la vida cotidiana y por eso ellos enfrentan las dificultades haciendo reír a las personas o a su "público", movidos por sus propios defectos hacia desenlaces felices donde se hace escarnio de la debilidad humana. La comedia se origina en el mundo griego, pero se va desarrollando a lo largo del medievo y la edad moderna, hasta llegar a nuestros días.
La tragedia es una forma dramática cuyos personajes protagónicos se ven enfrentados de manera misteriosa, inexpugnable e inevitable contra el destino o los dioses, moviéndose casi siempre (recordemos la "Orestiada" de Esquilo que tiene una reconciliación al final) hacia un desenlace fatal por una fuerza ciega, la fatalidad, el sino, el hado o fatum, en anunciado siempre por diversos oráculos. Su etimología deriva de la palabra griega τράγος /"Trágos "/, es decir, macho cabrío. La traducción más habitual es «canto del macho cabrío», debido a que los actores que las interpretaban vestían atuendos de piel de cabra, aunque algunos eruditos mantienen la antigua etimología «canto en el sacrificio de un macho cabrío», por su relación con antiguos sacrificios rituales.1
Leandro Fernández de Moratín.
Géneros en prosa:
el ensayo :
Algunas de las condiciones que debe satisfacer el ensayo literario es la variedad y libertad temática. El tema literario corresponde más a un problema de forma que de fondo.
Jovellano, Feijoo.
la novela :
Una novela es un relato de lo que les sucede a ciertas personas en cierto lugar, tiempo y circunstancias. Así que los tres elementos constituyentes de una novela son: ACCIÓN (lo que sucede), CARACTERES (las personas) y AMBIENTE (el escenario, la época, la atmósfera).
Cadalso.
lunes, 3 de octubre de 2011
Maldita Nerea
Aquí dejo un video de mi grupo favorito, Maldita Nerea, el cantante principal Jorge Ruiz!
Esta canción... Bueno estas canciones me traan muchos buenos recuerdos (toda las de MN)
Ya que me recuerdan al maravilloso verano que pase, saliendo con mis amigas/os, llendo a
la playa, saliendo de fiesta, dando una vuelta por mi barrioo....
Escuchando estas canciones a todo momento, de camino a clase, en la ducha, en casa, en el or-
denador, antes de dormir, llendo en coche!! A todas horas, y es que es difícil aburrirse de
estas canciones... hay tanta variedad y son tan geniales todas.
Yo ya no me imagino sin el sonido de MN en mi vida, y bueno lo mejor cuando estubieron de con-
cierto... yo no pude ir (mas bien no me entere) fue una pena, pero mi hermana y Damay fueron
y me trajeron un pin con una tortuga, es que somos tortugas jaja.
Bueno...el verano ya se acabo queda un larguísimo inviernos, y espero que sea rodeada de
canciones de este grupo, ya que son geniales, mas bien dicho, es genial (Jorge Ruiz)
Y ya que estamos voy a dejar unas pocas más que me gustan mucho.
Y LA MEJOR...
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